martes, 27 de mayo de 2014

El poder del amor de una madre

En esta vida, pocas cosas son más 
importantes que el amor de una madre. 
El amor de madre es el fundamento 
sobre el que se construye la vida de los hijos.

Una madre no puede ser “perfecta” porque ninguna persona lo es. Hay madres desorganizadas y otras obsesionadas con el control. Hay madres muy exigentes y otras demasiado relajadas y tolerantes. Algunas madres no pueden estar todo el tiempo que quisieran con sus hijos. No siempre sabrán dar el mejor consejo, ni el mejor ejemplo, y les faltará sabiduría en más de una ocasión… Eso es normal.


Pero toda madre debe tener claro una cosa, la más importante: Amar a sus hijos y esforzarse para que sus hijos sepan que son amados.

Un niño jamás debería sentir que necesita ganarse el amor de su madre.Esto dejaría un vacío en su corazón para toda su vida. El amor de una madre debe ser entregado sin ninguna condición (¡NINGUNA!)… es la única manera de que el niño pueda crecer con confianza, fuerza y buena autoestima.

Si en lugar de dar amor, la madre se lo guarda, el niño buscará mil maneras para llenar el amor que le falta. A veces buscará ese amor durante toda su vida, sin éxito, si no es capaz de sanar esa herida del pasado.


¡Qué hermoso es traer al mundo personas felices! ¡No seamos responsables de traer más infelicidad!

Si eres madre, olvídate de todo por un momento. ¿Amas a tus hijos? Por encima de todo lo que te preocupa, de los sueños que tienes para ellos, de aquellos errores que necesitan arreglarse… por encima de todo, recuerda que tus hijos necesitan comprender y creerse, de verdad, que tú los amas. Que son valiosos. ¡Que son preciosos para ti!
Tú, madre, eres poderosa.
El amor de una madre tiene el mayor poder de influencia sobre la vida de sus hijos.